@magdarevetllat
En la intersección de dos carreteras se levantaba un edificio de piedra que había servido como oficina de correos. Las ventanas del piso superior dominaban el río, en una dirección, y la tierra cultivada y selvática, en otra.
Lo llaman el Accidente, la radiación se extendió por todo el planeta y toda la humanidad ha dejado de ser fértil, décadas después la Tierra es un mundo de ancianos.
A causa de esta barba, se le conocía como Barbagris, a pesar de vivir en un mundo de barbas grises.
Le llaman Barbagris, su nombre es Algernon Timberlane, y fue contratado para documentar los estragos que el Accidente ha causado y los cambios de la población en Gran Bretaña, lo mismo que otros agentes contratados harán en otros países.
Es posible que formemos parte de la última generación, pero la vida sigue siendo preciosa.
Barbagris y su esposa Martha han vivido en distintas comunidades más o menos organizadas, más o menos autosuficientes, pero no hay jóvenes ni niños ni una población que pueda mantener industria y agricultura, los continentes van perdiendo comunicación entre sí, no hay una seguridad garantizada dejando las zonas habitadas gobernadas a menudo por dictadores autoerigidos en el cargo.
Le acometió la repentina necesidad de grabar; alguien tenía que dejar tras de sí un sumario de la decadencia de la Tierra, aunque solo fuera para los arqueólogos de otros posibles mundos.
Y hay rumores sobre nuevos nacimientos a los que siguen nuevas decepcionantes realidades. ¿Serán ellos los últimos humanos de la Tierra? ¿Quién tomará el relevo tras ellos?
Quizá el primer fuego, la primera herramienta, la primera rueda, la primera talla en una cueva de piedra caliza, fueran destinados a servir a la distorsión más que a la realidad.
El peligro nuclear, las guerras que los humanos nunca han abandonado, la tecnología destructora en manos de psicópatas, la esperanza en contraste de la realidad, la vida en la Tierra que continúa pero no por mediación humana, una novela trágica y conmovedora en la que el lector comparte la indignación de aquellos que contemplan con tristeza y resignación el ocaso de la vida humana.

No hay comentarios:
Publicar un comentario