Se ha traducido de manera habitual el título de este autor como "Rebelión en la granja" cuando en realidad, el título es "La granja animal". ¿Cuánta importancia puede tener una variación tal? En primer lugar no se está respetando la voluntad del autor, aunque muchas veces los títulos están sometidos a las exigencias del mercado.
El libro se mueve entre la fábula, la fantasía, la crítica socio-política... ¿complicado? El mérito del autor fue crear una historia de un intento y de un fracaso, el intento de los bienintencionados contra un mundo hostil dirigido por el egoísmo y la crueldad.
Con el título de la traducción se realza el hecho de la rebelión, los animales se adueñan de la granja para dirigirla por ellos mismos y a la vez dirigir sus propios destinos, pero si se respeta el título original se va más allá, se habla en un nivel superior del concepto que esos animales tienen de lo que debe ser una organización social, de lo que tienen que ser sus vidas, de la cooperación, del respeto, de lo que debe ser el fundamento de la sociedad.
Un relato amable y triste, la historia conocida de lo que se proyectó y de cómo acabó.
¿Quién no ha soñado alguna vez hacer de una utopía realidad?








































