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domingo, 30 de noviembre de 2025

Mañana será así, de Robert Sheckley

@magdarevetllat

 

Delincuentes que son enviados a otro planeta en el que tienen que adaptarse y aprender las normas que allí rigen, todos son prisioneros y no pueden volver a su mundo de origen. El protagonista empezará con mal pie, un encontronazo con un grupo de veteranos, pero pronto su situación cambiará a mejor, a mucho mejor. Aprenderá nuevos oficios y un día volverá a la Tierra. 

El título en original alude a las clases sociales que los habitantes de la Tierra mantienen en su imaginario colectivo pues en realidad todos pertenecen al mismo estadio e ignoran por quien son regidos en realidad. 

Interesante historia, picaresca de ciencia ficción con sus momentos de humor.  



lunes, 11 de diciembre de 2023

Estación Hawksbill, de Robert Silverberg

 Una prisión de alta seguridad, nadie puede escapar, pero no está enclavada en el espacio, en un satélite, o bajo tierra: Está en el pasado.

Los disidentes políticos con el régimen establecido son enviados a la era del período Cámbrico, cuando la vida en la Tierra era marítima, todavía no había peces, casi no había tierra, el suelo era desnuda roca con algún atisbo de musgo y los continentes estaban lejos de la forma actual. Los presos pueden vagar a sus anchas por ese lugar y tiempo pero poco hay que ver, pescan los trilobites del mar y de ello se alimentan, además de las provisiones que les son enviadas del futuro o de Arriba, como ellos lo denominan. También reciben otros suministros como material de construcción, sanitario, libros y algunos alimentos.

Todos los enviados a esa época del pasado son hombres, también hay mujeres en esa cárcel tan peculiar pero no han sido enviadas a la misma era para que no generen una nueva raza que pueda evolucionar y alcanzar al homo sapiens y sus congéneres.

Es interesante el proceso histórico de Estados Unidos narrado por el autor, un país que abandona la democracia y se convierte en algo distinto y que envía a sus enemigos al pasado. Y puede resultar chocante la actitud del protagonista cuando convivía con Janet a quien conoció en las reuniones del grupo revolucionario. Todo ello, evolución histórica y personajes contrarios a la política del país, configuran el relato y la novela se mueve entre el día a día de los presos en una Tierra antigua y sus vivencias como revolucionarios hasta que fueron detenidos por las fuerzas de seguridad del gobierno al que se oponen.

Una visión del futuro de un país en un libro publicado en 1968.





lunes, 26 de octubre de 2015

Mi año en una prisión de mujeres

@MagdaRevetllat


Naranja es el nuevo negro es la autobiografía de Piper Kerman, que pasó un año en una prisión federal por blanquear dinero proveniente del tráfico de drogas.

Esta mujer joven, recién graduada en una prestigiosa universidad femenina, se mezcló con un grupo de traficantes y viajó a países exóticos en lo que le parecía una gran aventura. Cuando empezó a caer en la cuenta de lo peligroso de la situación se alejó de esas personas y sus manejos y empezó una nueva vida con un buen trabajo y una relación con Larry, que de amigo pasó a prometido. Pero años más tarde los federales llamaron a su puerta y toda esa vida quedó detenida y fue condenada a un año de prisión.

Apartada del mundo que conocía convivió un año con otras mujeres, de todas las edades, de todos los estratos sociales, de diversos países. Vio como se agrupaban por origen, como las hispanas o las negras formaban sus grupos pero también descubrió que no eran grupos cerrados y agresivos y, que si respetabas las normas internas y las jerarquías, podía no irte mal del todo.

En prisión aprendió que no estaba sola, que su familia y amigos la animaban a resistir, los libros y cartas que recibía permitían que el paso del tiempo no fuera tan lento y se unió a equipos de trabajo y frecuentaba el gimnasio en el que pasaba horas, como en la pista de atletismo en la que hacía kilómetros. Su mayor dolor sin embargo fue el que causó a su familia, que desconocían todas sus actividades delictivas y de los que quedó separada durante un año, año en el que murió su abuela.

Allí también conoció a las verdaderas víctimas de su delito, las reclusas adictas a las drogas, mujeres por las que sintió afecto a la vez que vergüenza de sí misma por sus actos pasados.

Con momentos mejores y peores pasó ese año en prisión, donde la comida, dependiendo del día, podía ser basura o exquisita, y donde se especializó en el pastel de queso de la cárcel, cuya receta empieza así:

Coge un paquete de galletas compradas del economato y cuatro porciones de margarina robada del comedor...

El libro ha inspirado una serie de TV de gran éxito. No he visto la serie pero por los trailers tengo la sensación que transmiten muy poco del auténtico mensaje enviado por Piper, la sensación de indefensión ante un sistema que no se preocupa de los que están encerrados, como el encargado de un almacén no se preocupa de la lata de tomates que hay en el estante. Un sistema que permite que entre las paredes de la prisión puedan suceder muchas cosas que no deberían y donde la lentidud del paso del tiempo es el principal enemigo y puede llevar a la desesperación.

En la actualidad Piper Kerman trabaja en colaboración con una ONG que ayuda a mujeres en la cárcel.

sábado, 10 de octubre de 2015

César debe morir

@MagdaRevetllat



Una cárcel, unos presos y el Julio César de Shakespeare,
una interesante mezcla de realidad y ficción, 
con escenas de los ensayos y la vida cotidiana de los reclusos, 
con las desavenencias entre ellos y sus aspiraciones.


Con el caso real de alguno de los internos que estudió arte dramático en la prisión 
para dedicarse a ello terminada la condena. 

Y cuidado con los idus de marzo...